Table des matières

Introducción

El objetivo de esta herramienta es ayudar a los responsables de la administración de una asociación a manejar adecuadamente los asuntos fiscales.

Al contrario de la creencia erróneamente extendida, una asociación es un sujeto fiscal como cualquier otro.

Por lo tanto, una asociación nueva —o antigua— debe respetar ciertas obligaciones fiscales. 

Hay que insistir en un aspecto fundamental: aunque las asociaciones no reciban declaraciones fiscales para cumplimentar, están obligadas a pagar impuestos. En la práctica, no existe un registro centralizado de asociaciones. Esto quiere decir que la Administración Fiscal Cantonal (Administration fiscale cantonale, AFC) no tiene manera de estar informada de la creación de una nueva asociación. 

Por lo tanto, es obligación del Comité declarar por su propia iniciativa la creación de la nueva asociación a la AFC, para recibir una declaración fiscal y cumplir con sus obligaciones fiscales.

Solo cuando la AFC haya decidido que la asociación no tiene que pagar impuestos quedará exenta de esta obligación.

Para que puedas estudiar la situación con tu asociación, esta guía se divide en 3 etapas:

  • 1.etapa: saber qué impuestos se aplican y a quién;
  • 2.etapa: estar al corriente de pago con la administración;
  • 3.etapa: en la medida de lo posible, obtener una exención de impuestos.

Esperamos que esta herramienta te sea útil y que disfrutes de la lectura.

1.a etapa: saber qué impuestos se aplican y a quién

Type of taxes

En un primer momento es importante saber a qué impuestos está sujeta una asociación.

Como persona jurídica, una asociación está obligada, principalmente, a pagar estos impuestos federales y cantonales:

  • el impuesto sobre el beneficio; 
  • el impuesto sobre el capital; 
  • el impuesto complementario sobre bienes inmuebles, y
  • el impuesto sobre los beneficios y plusvalías inmobiliarias. 

Además, algunos impuestos específicos se aplican tanto a la asociación como persona jurídica como a terceros. Entre ellos están, por ejemplo, los miembros de la asociación, las personas que hayan hecho donaciones a la asociación y/o las personas que encarguen bienes o servicios a la asociación. Estos impuestos son: 

  • el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): 
  • el impuesto a las donaciones.

Por último, veremos con detalle la fiscalidad del reembolso de gastos, que afectan únicamente a terceros pero que puede repercutir en las actividades de la asociación.

Impuestos que afectan únicamente a la asociación como persona jurídica

Impuesto sobre el beneficio

El impuesto sobre el beneficio de las asociaciones es percibido tanto por la Confederación como por el cantón sobre los beneficios obtenidos por una asociación en un año.

Una asociación puede quedar exenta del pago del impuesto de varias maneras, a saber:

  • si la asociación obtiene un beneficio neto imponible en Suiza inferior a 5000 CHF, está exenta del impuesto federal sobre el beneficio (aunque deberá pagar el impuesto sobre el beneficio de Ginebra)1
  • si la asociación obtiene un beneficio neto imposible en Suiza y un beneficio total en el Cantón de Ginebra inferior a 20 000 CHF, si persigue fines ideales y sus beneficios se destinan de forma exclusiva e irrevocable a los fines ideales, está exenta, bajo demanda, del impuesto federal y de Ginebra sobre el beneficio2 (véase etapa 3); 
  • si la asociación está exenta de impuestos por tener fines de utilidad pública (véase etapa 3), estará exenta del impuesto federal y de Ginebra sobre el beneficio3

Impuesto sobre el capital

El impuesto sobre el capital es un impuesto que se aplica únicamente en Ginebra, y que grava el capital que posee la asociación al final de su ejercicio comercial (periodo impositivo)4. El importe del impuesto sobre el capital se puede reducirse por el impuesto sobre el beneficio, en determinados casos5. La exención por objetivo de utilidad pública es la única manera de quedar exento de este impuesto (véase etapa 3)6.

Impuesto complementario sobre bienes inmuebles y Impuesto sobre los beneficios y plusvalías inmobiliarias

Estos dos impuestos conciernen únicamente a las asociaciones que poseen o han poseído bienes inmuebles durante el año transcurrido. Por favor, haga clic en los botones a continuación para consultar la información relativa a estos impuestos.

El impuesto complementario sobre bienes inmuebles se aplica a todas las propiedades de la asociación situadas en el Cantón de Ginebra. El tipo impositivo varía entre el 1 y el 2 % del valor fiscal de la propiedad. Para saber a cuánto ascenderá el impuesto sobre las propiedades de tu asociación, puedes consultar la información facilitada por el Cantón de Ginebra en su página web7

La asociación puede quedar exenta de este impuesto durante 20 años si la propiedad en cuestión cumple una norma de alta o muy alta eficiencia energética. Para obtener más información sobre esta exención, puedes ponerte en contacto con la Oficina Cantonal de la Energía (Office cantonal de l’énergie, OCEN), tras leer la información facilitada por el cantón8

Además, en determinadas condiciones, la exención fiscal por objetivo de utilidad pública también puede permitir que la asociación quede exenta de este impuesto9 (véase etapa 3).

El impuesto sobre los beneficios y plusvalías inmobiliarias (IBGI por sus siglas en francés) tiene por objeto gravar las plusvalías obtenidas por operaciones inmobiliarias10. Por ejemplo, si la asociación vende una propiedad en el Cantón de Ginebra por un precio superior al de compra, esa plusvalía tributará.   

El Cantón de Ginebra tiene una herramienta para calcular el IBGI en su web11.

La exención fiscal por fines de utilidad pública no exime a la asociación del pago del IBGI. 

Impuestos que afectan a la asociación y a terceros

Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA):

Como se trata de un impuesto federal indirecto, cuando se cumplimente la declaración fiscal, no se deducirá el IVA. El objetivo de este impuesto es gravar a los consumidores finales en Suiza. 

Las asociaciones están sujeta al IVA cuando el volumen de negocios supera los 100 000 CHF. Sin embargo, cuando el volumen de negocios es inferior a 250 000 CHF, la asociación no está sujeta al IVA en los siguientes casos: 

  • la asociación está exenta por tener un fin de utilidad pública, o
  • la asociación es una asociación deportiva o cultural sin ánimo de lucro gestionada por voluntarios12.

Para calcular el volumen de negocios, no se deben tener en cuenta determinadas prestaciones, como: los derechos de entrada a acontecimientos culturales y deportivos y a museos y similares, las tasas de inscripción y las licencias, las prestaciones de instituciones públicas para promover la imagen de terceros o las prestaciones de servicios de formación en el sector musical, artístico o deportivo13

El IVA funciona según el principio de autodeclaración: es decir, que si cumple las condiciones para ser sujeto pasivo del IVA, la asociación deberá registrarse en la Administración Federal Tributaria14. Si la asociación no cumple las condiciones para estar sujeta al IVA, no deberá tomar ninguna medida.

La exención fiscal por fin de utilidad pública no exime a la asociación del pago del IVA. 

En sus relaciones con terceros, si la asociación está sujeta al IVA, el tercero deberá pagar el IVA correspondiente por cada servicio prestado por la asociación.

Imposición de las donaciones

Las donaciones realizadas a una asociación pueden tener consecuencias fiscales.

En cuanto a la fiscalidad sobre los beneficios y el capital de la asociación, las donaciones de terceros no afectan de ninguna manera15. Es decir, que las donaciones recibidas no se contabilizan como beneficios imponibles o patrimonio imponible.

Esto quiere decir que las asociaciones no pagan más impuestos por las donaciones recibidas.

Sin embargo, las donaciones en sí están sujetas a un impuesto. Es el impuesto de las tasas de registro16. Cuando una persona hace una donación a otra, hay que pagar un impuesto a la AFC por esa donación. El importe del impuesto depende de la situación, en concreto, de la suma donada o de la relación entre el donante y el donatario.

Por ejemplo, si un padre hace una donación de 10 500 CHF a su hijo, tributará el 3 % en concepto del impuesto de registro17. En concreto, este tipo del 3 % se aplica por el lazo de parentesco y por el importe total de la donación.

En cambio, en el caso de las donaciones hechas por un tercero en favor de cualquier asociación, el tipo de imposición oscilará entre el 0 y el 26 %18.

Exención fiscal por fines de utilidad pública (véase la etapa 3) permite a la asociación estar exenta del impuesto de registro19

La exención fiscal por fin de utilidad pública de una asociación también significa que el tercero donante puede deducirse de sus impuestos el importe de las donaciones realizadas a una asociación exenta (véase la etapa 3)

Impuestos que solo afecta a terceros

Las relaciones entre una asociación y los terceros que la rodean, como los socios, puede tener consecuencias fiscales para estos últimos. Eso es lo que ocurre, en concreto, cuando la asociación paga dinero a un tercero.

En este punto, procede hacer una importante distinción que existe en la práctica entre reembolso de gastos y remuneración. 

Los reembolsos de gastos son los gastos de los voluntarios y las voluntarias de la asociación (ya sean miembros del Comité o no) en relación con las tareas de la asociación que les incumben. Estos gastos pueden incluir, entre otros, el precio de la comida durante las actividades, la compra de material o el precio de los billetes de tren necesarios para las actividades de la asociación.  El reembolso de gastos, total o parcial, debería ser la norma en cualquier asociación: permite que todo el mundo pueda contribuir al desarrollo de su asociación sin tener que asumir una carga económica por su actividad de voluntariado.

La remuneración incluye todo lo que no sea reembolso de gastos. En cuanto una asociación transfiere dinero a una persona voluntaria o a un miembro del Comité y este gasto no entra en la definición de reembolso de gastos, dicha transferencia de dinero se considera una remuneración. Aquí se incluyen, por ejemplo, primas de asistencia, clases de deporte pagadas a un precio fijo o un salario a tiempo completo por desempeñar las funciones de secretario o secretaria de la asociación. En función de la situación, la relación entre la asociación y los voluntarios o los socios se podrá calificar de mandato, o incluso de empleo. En la mayoría de los casos, se tratará de esta segunda calificación, por lo que la relación será una relación laboral, con sus obligaciones particulares20.

Fiscalidad de gastos y remuneraciones

El reembolso de gastos a terceros por parte de la asociación no tendrá ninguna consecuencia fiscal para estos21

De hecho, es prácticamente una forma de reembolso de un préstamos. El tercero adelanta las cantidades necesarias para llevar a cabo una actividad de la asociación y esta última le devuelve este adelanto.

En cambio, las remuneraciones pagadas por una asociación a terceros son imponibles para estos últimos22, en concreto, desde el punto de vista del impuesto sobre la renta.

ATENCIÓN: en la práctica, puede ser difícil distinguir entre reembolso de gastos y remuneración. Para asegurarse de distinguir y clasificar correctamente los pagos a terceros, la asociación puede regirse por un reglamento sobre el reembolso de gastos23. Recomendamos encarecidamente pedir a la Administración Fiscal Cantonal (AFC) que revise este reglamento24. En caso de no hacerlo, la AFC tiene potestad para recalificar ciertos reembolsos de gastos como remuneración, por lo que esos importes quedarían sujetos a impuestos.

Conclusión

Es fundamental conocer los impuestos a los que está sujeta una asociación, en función de su situación.

Si la asociación no tiene ninguna propiedad, no estará sujeta ni al impuesto complementario sobre bienes inmuebles ni al impuesto sobre los beneficios y plusvalías inmobiliarias.

De la misma manera, si el volumen de negocios de la asociación es inferior a 100 000 CHF, —o 250 000 CHF en el caso de las asociaciones deportivas o culturales, o de las que se benefician de una exención fiscal por fines de utilidad pública—, no estará sujeta al IVA.

En todos los casos, estará sujeta al impuesto sobre los beneficios y al impuesto sobre el capital. Además, la asociación deberá pagar las tasas de registro por las donaciones recibidas y los socios de la asociación tributarán por la remuneración que perciban de la asociación en concepto de ingresos.

La exención fiscal para fines de utilidad pública permitirá a la asociación estar exenta del impuesto sobre los beneficios, del impuesto sobre el capital, del impuesto complementario sobre bienes inmuebles y la tasa de registro de las donaciones. Además, los donantes pueden deducirse las donaciones realizadas a una asociación si está exenta de impuestos por fines de utilidad pública (véase la etapa 3). 



2.a etapa: estar al corriente de pago con la administración

La declaración de impuestos

La declaración es un documento que se debe cumplimentar todos los años y que permite a las administraciones conocer la información financiera relacionada con una asociación. Sobre esta base, la administración podrá decidir el importe del impuesto que deberá pagar la asociación.

Es importante que la declaración sea sincera, completa y verdadera. Puedes cumplimentar la declaración por escrito o utilizar el programa GeTax para hacerlo telemáticamente25. Debe entregarse en el plazo que indica la propia declaración26. Se puede solicitar una prórroga del plazo27.

El Cantón de Ginebra ha publicado una guía detallada para ayudar a las asociaciones a cumplimentar las declaraciones fiscales28. Si en tu asociación tenéis algún problema para cumplimentar la declaración fiscal, podéis poneros en contacto con la AFC. Además, hay gestores que conocen de cerca las formas asociativas y que pueden ayudar a la asociación a cumplimentar estas declaraciones. Estamos a tu disposición para responder, dentro del límite de nuestras competencias, a cualquier pregunta sobre la declaración fiscal de tu asociación.

¿Qué ocurre si la asociación no ha pagado impuestos en los últimos años?

¿Qué riesgos existen?

En primer lugar, desde el punto de vista fiscal, las autoridades pueden reclamar los impuestos atrasados29. Las autoridades tienen derecho a exigir el pago de los impuestos impagados de los últimos 10 años. 

En segundo lugar, la asociación también es responsable penalmente30. Y aquí, la situación se complica. Si la asociación no ha pagado impuestos durante los últimos años, puede ser procesada penalmente por «evasión de impuestos». En ese caso, la asociación puede enfrentarse a un procedimiento penal que puede saldarse con una multa de entre un tercio y tres veces el importe del impuesto defraudado, además del pago de los impuestos atrasados pendientes.

Si necesitas tener una visión de conjunto del riesgo que corre tu asociación, el Cantón de Ginebra ha publicado una hoja de Excel para ayudar a calcular el importe del impuesto31. Esta herramienta te permitirá calcular —para cada año— el impuesto que debería haber pagado la asociación.

¿Qué se puede hacer en este caso?

Existe una solución para evitar consecuencias penales: la asociación puede denunciarse a sí misma. Esta solución creará una amnistía fiscal con la administración. Las condiciones son las siguientes: 

  • la asociación debe denunciarse por iniciativa propia;
  • por primera vez;
  • ninguna autoridad fiscal puede tener conocimiento de esto; 
  • la asociación deberá cooperar sin reservas para determinar los bienes e ingresos no declarados; 
  • deberá esforzarse por pagar el importe adeudado32.

Para obtener más información sobre la amnistía fiscal, consulta la web del Cantón de Ginebra33.

En ese caso, la asociación tendrá que pagar los impuestos atrasados, además de los impuestos futuros.

La parte positiva de esta regularización es que la asociación puede solicitar la exención fiscal retroactiva. Sin embargo, para ello debe haber cumplido las condiciones necesarias para la exención fiscal durante todo el período de regularización (véase la etapa 3).

Conclusión

Para estar al corriente con la administración, basta con cumplimentar anualmente la declaración fiscal de la asociación con sinceridad. Por supuesto, nadie es perfecto y —especialmente en una asociación que se gestiona de forma voluntaria—, es posible que se haya descuidado esta obligación durante algunos años.

No hay que agobiarse, ponte en contacto con la AFC y explica la situación de la asociación. Si se da este paso lo suficientemente rápido, se evitará que la asociación se vea envuelta en procedimientos penales; y recuerda que aún así, habrá que pagar los impuestos atrasados.

3.a etapa: en la medida de lo posible, obtener una exención de impuestos

La información que se presenta a continuación se aplica únicamente al Cantón de Ginebra. Las autoridades fiscales de otros cantones pueden tener normas diferentes.

Introducción

En los apartados anteriores se han presentado algunas de las formas de imposición a las que están sujetas las asociaciones. Que no cunda el pánico, pagar impuestos no es una fatalidad. Es posible que el Estado renuncie a reclamar impuestos a la asociación. Se trata de una medida de exención fiscal. Esta decisión puede tomarse en determinadas condiciones legales concretas y por razones específicas.

En teoría, la exención fiscal se puede conceder por distintos motivos: fines de utilidad pública, fines de servicio público o fines culturales. En la práctica, la razón más habitual para que una asociación quede exenta fiscalmente es que tenga fines de utilidad pública. Por eso, nos centraremos en este motivo de exención. 

En este documento veremos qué es la exención fiscal por fines de utilidad pública. Esta exención es una posibilidad que permite liberar a la asociación de la mayoría de los impuestos

Es importante recordar que la exención fiscal es una excepción. Las condiciones son estrictas, porque la ventaja que ofrece es considerable y la mayoría de las asociaciones no podrán beneficiarse de este privilegio. Un estudio minucioso de las condiciones que se describen a continuación te permitirá valorar si tu asociación puede acogerse a una exención (véase «¿Cómo saber si conviene solicitar una exención fiscal?»).

No hay que olvidar que las exenciones fiscales benefician a las asociaciones declaradas de utilidad pública, porque las entidades o proveedores de fondos consideran que implica una cierta garantía de actuación responsable y de buena estructura de la asociación.

Además, conseguir la exención fiscal puede dar a acceso a servicios gratuitos o con descuento de algunos de los principales operadores del mercado.

¿De qué sirve tener una exención fiscal?

Para las asociaciones exentas, la exención cubre el impuesto federal y cantonal sobre la renta, el impuesto cantonal sobre el capital, el impuesto complementario sobre bienes inmuebles y las tasas de registro percibidas por las donaciones recibidas. Ni el IBGI ni el IVA están incluidos en la exención (véase la etapa 1). 

Hay que tener en cuenta que el hecho de que una asociación esté exenta del pago del impuesto no significa que esté eximida de la obligación de cumplimentar una declaración fiscal anual. Esto quiere decir que al final de cada período fiscal, la asociación seguirá estando obligada a presentar la declaración fiscal debidamente cumplimentada, con sus anexos correspondientes. En esta declaración se podrá señalar que la asociación está exenta por tener un fin de utilidad pública. 

Para los y las donantes (personas físicas o jurídicas, incluidas otras asociaciones y empresas), las donaciones que hagan gozarán de un régimen fiscal preferente. Es decir, que las donaciones hechas a una asociación exenta por fines de utilidad pública se podrán deducir del beneficio neto imponible de la asociación o de la base neta imponible del particular hasta un máximo del 20 % de los beneficios o de la renta, respectivamente34. Para ello, la donación debe: 

  • ser en metálico o en forma de otro valor patrimonial (el tiempo de voluntariado dedicado a la asociación no se contabiliza como donación, ni tampoco los bienes materiales);
  • ser útil para la asociación;
  • tener un valor mínimo de 100 CHF35

Para que las donaciones estén exentas de impuestos, la asociación que las reciba debe enviar al donante un certificado de donación. La AFC ha publicado un ejemplo de certificado36. Esta es una buena manera de agradecer la donación a los donantes, ya que no tendrán que pagar impuestos por ese importe. Hay que tener en cuenta que las cuotas de afiliación no se consideran donaciones, por lo que no son deducibles37.

¿Cómo saber si conviene solicitar una exención fiscal?

Es importante recordar que la exención fiscal es una excepción. Las condiciones son estrictas, porque la ventaja que ofrece es considerable y la mayoría de las asociaciones no podrán beneficiarse de este privilegio. Un estudio minucioso de las condiciones que se describen a continuación te permitirá valorar si tu asociación puede acogerse a una exención.

Condiciones generales

Hay varias condiciones cumulativas para ser elegible a una exención fiscal por fines de utilidad pública. Todas estas condiciones, generales y específicas, se detallarán en este capítulo.

Las 7 condiciones que deben cumplirse para obtener una exención fiscal por fines de utilidad pública son las siguientes:

Condiciones generales:

  1. No tener ánimo de lucro;
  2. Destinar sus fondos de forma irrevocable a la consecución de sus fines de utilidad pública o de servicio público, sin retorno posible a los fundadores o donantes; y
  3. Ejercer una actividad real en Suiza (sin perseguir la atesoración, es decir, no guardar dinero solo para tenerlo).

Condiciones específicas relacionadas con el interés general:

  1. Tener un fin de interés general
  2. Tener un círculo abierto de beneficiarios

Condiciones específicas relacionadas con el principio de desinterés:

  1. Respetar los límites en los reembolsos de gastos y la remuneración de los miembros del Comité; y
  2. No perseguir fines de asistencia mutua.

Las condiciones en detalle

1. Perseguir fines no lucrativos

Una actividad lucrativa es una actividad que genera ingresos. A modo de ejemplo, son lucrativas las siguientes actividades: vender libros, dar clases, llevar un bar, etc. 

Atención, actividad lucrativa y fin lucrativo no son lo mismo, es importante diferenciarlos: las actividades lucrativas no implican necesariamente que la asociación persiga un fin lucrativo38. Por ejemplo, una asociación puede decidir vender un libro que haya escrito, sin que por ello la AFC considere que persigue un fin lucrativo. 

No obstante, la actividad lucrativa —en este ejemplo, la venta de libros—, debe cumplir dos condiciones: 

  • no debe ser el fin último de la asociación; y
  • deber ser subsidiario a la actividad altruista en la que se basa el estatuto de utilidad pública39

Para evaluar si la actividad lucrativa cumple las condiciones —y, por tanto, es complementaria a la actividad altruista40—, la AFC presta especial atención a varios criterios. 

En primer lugar y como norma general, la actividad complementaria no debe superar el 50 % de los ingresos generados por la asociación. Si, a pesar de todo, este es el caso, puede haber varias maneras de solucionar la situación. 

Una manera puede ser buscar financiadores o proveedores de fondos para obtener nuevas subvenciones, mecenazgos o donaciones. De esta forma, se reducirá el porcentaje de recursos procedentes de la actividad lucrativa.

Otra forma consiste en intentar demostrar que, incluso aunque en términos contables la actividad lucrativa de la asociación parece ser preponderante, no es así en la práctica. Para ello, la AFC acepta que se le entregue un informe sobre las horas de voluntariado realizadas en la asociación para demostrar que la actividad altruista supera con creces el trabajo dedicado a la actividad lucrativa en su funcionamiento habitual. Se trata de calcular las horas que hayan dedicado los voluntarios y las voluntarias de la asociación a las actividades altruistas y compararlas con las horas dedicadas a las actividades lucrativas. Con esta comparación, habrá que señalar que la actividad principal de la asociación no es la actividad lucrativa, sino la actividad altruista que se puede llevar a cabo con los fondos obtenidos gracias a la actividad lucrativa. Esta información se puede indicar en los anexos de las cuentas de la asociación. 

En segundo lugar, los beneficios de la asociación deben reinvertirse en sus actividades altruistas. La AFC examinará entonces dónde se reinvierten los beneficios, lo que es un indicador importante para la administración41. Por eso, habrá que demostrar que la mayor parte de los beneficios se destinan a las actividades altruistas en las que se basa el estatuto de utilidad pública. Con esto, la AFC busca evitar que todos los ingresos generados por la asociación durante el año por una actividad lucrativa se reinviertan en esa misma actividad. Si fuera así, se consideraría que la actividad lucrativa tendría demasiada importancia, por lo que dejaría de estar al servicio de las actividades altruistas. 

Cada vez hay más asociaciones que se suman a un método innovador: el precio libre. Es decir, la asociación no pone un precio fijo a los servicios o bienes que ofrece; es el cliente o la clienta quien decide lo que va a pagar. Esta persona pude decidir tanto pagar por encima del precio de mercado como decidir no pagar ni un céntimo. Lo interesante para las asociaciones que optan por el precio libre es que ya no se puede hablar de actividad lucrativa. La AFC interpreta que los pagos hechos de este modo son donaciones de terceros a la asociación.

2. Asignación irrevocable de los fondos a la consecución del fin de utilidad pública

La asociación debe destinar de forma irrevocable los fondos a la consecución de su fin de utilidad pública. Esta condición significa que la asociación no debe poder utilizar los fondos para otra cosa que no sea alcanzar su fin ideal. En particular, no puede establecer que este dinero acabe en manos de los fundadores o fundadoras o donantes de la asociación. Un detalle importante es que este principio debe constar obligatoriamente en los estatutos, lo que podría significar, en la práctica, celebrar una Asamblea General (extraordinaria) para modificar los estatutos antes de presentar la solicitud a la AFC.

El siguiente ejemplo está tomado del modelo de estatutos puesto a disposición por Lyoxa. ¡No dude en descargarlo en este enlace!

«En caso de disolución de la Asociación, el activo disponible se destinará íntegramente a una institución que persiga un fin de interés público análogo al de la asociación y que se beneficie de una exención fiscal.

Los bienes no se podrán devolver, bajo ningún concepto, a las personas físicas fundadoras ni a los socios, ni podrán utilizarse en su beneficio, total o parcialmente y de ninguna manera.»

3. Actividad efectiva en Suiza

Ejercer una actividad efectiva en Suiza significa que la asociación debe ejercer realmente una actividad. En concreto, la asociación no puede acumular, año tras año, donaciones y subvenciones en sus cuentas bancarias sin utilizarlas para la consecución de su fin ideal, a riesgo de dejar de cumplir esta condición. Por supuesto, guardar fondos en una cuenta bancaria durante uno o dos ejercicios fiscales está permitido, pero esta práctica no debe prolongarse durante varios años. En el caso de las reservas constituidas para proyectos o imprevistos, se recomienda mencionarlas en los anexos de las cuentas para justificarlas ante la AFC y los proveedores de fondos. 

Además, el Comité debe contar con al menos una persona con domicilio en Suiza o que de nacionalidad suiza. Esta exigencia permite demostrar que la asociación tiene un vínculo real con Suiza.

Condiciones particulares para la exención por fines de utilidad pública.

Las asociaciones que soliciten la exención fiscal por fines de utilidad pública tendrán que demostrar, además de las condiciones generales, que cumplen ciertas condiciones particulares relativas al interés general y al desinterés.

4. Tener un fin de interés general

En primer lugar, la asociación debe perseguir un fin de interés general para el colectivo público en su conjunto42. Las autoridades basan sus decisiones en gran medida en las concepciones generales de la población. Por citar algunos ejemplos, las actividades de carácter benéfico, humanitario, sanitario, ambiental, científico, social, educativo o cultural se pueden considerar de interés general. En resumen, el fin de la asociación debe ser suficientemente loable a ojos del cantón. La situación se analiza caso a caso.

En el caso de las asociaciones culturales, los eventos que organicen deben ser accesibles a todo el mundo43. En general, se consideran de interés general las producciones que promuevan un alto nivel artístico y estén abiertas a un público amplio, tengan un carácter de formación general o favorezcan el interés común. Las asociaciones cuyo fin sea promocionar artistas que necesiten apoyo, de manera desinteresada, o que favorezcan el intercambio cultural con artistas internacionales pueden ser declaradas de interés general. En cambio, los eventos que tengan un fin puramente lúdico, aunque estén abiertos a un público amplio (por ejemplo, los cines), no se reconocen como de interés general. 

En el caso de las asociaciones con sede en Suiza pero activas en el extranjero, la solidaridad internacional de Suiza es un valor que se considera digno de apoyo en relación con su fin de interés general. Deberá prestar mucha atención a los requisitos específicos de la AFC para controlar la actividad real de este tipo de asociaciones44.

It should be noted that promoting access to goods or services, in itself, is not recognised as a public interest goal by the AFC. Therefore, an association whose purpose is to provide low-cost services, even essential ones, will not be deemed to have a public interest purpose unless its services are almost free. The AFC is obligated to maintain competition and ensure that associations do not gain an unfair advantage over other market participants, even if the latter are not pursuing charitable objectives.

5. Tener un círculo abierto de beneficiarios

En segundo lugar, el círculo de beneficiarios debe ser abierto. Esto significa que el fin ideal no debe beneficiar solo a un número reducido de personas, por ejemplo, a los socios, a profesionales de un gremio concreto o a un círculo familiar. En teoría, toda la población debería poder beneficiarse de una u otra forma de las actividades de la asociación, sin tener que afiliarse a ella obligatoriamente. Además, en ningún caso los socios pueden ser los únicos en beneficiarse de una ventaja. 

Algunas asociaciones pueden tener un círculo limitado de beneficiarios45. Este círculo puede ser limitado debido a la naturaleza de la actividad, por ejemplo, el deseo de actuar en favor de una población discriminada y/o que sufre desigualdades sociales. En esos casos, la asociación debe justificar esta selección, y demostrar que esa acción específica contribuye al interés general.

Naturaleza desinteresada

Por último, la asociación debe actuar de forma desinteresada; es decir, debe sacrificarse en beneficio de terceros y por el bien de la comunidad46. Para ello, la asociación debe prestar especial atención:

  1. Al reembolso de los gastos y la remuneración de las personas que sean miembros del Comité, y
  2. A la ausencia de fines de asistencia mutua.

6. Desinterés de los miembros del Comité

Principio general

Los miembros del Comité deben actuar de forma desinteresada. En otras palabras, solo deben ejercer su función de miembros del Comité motivados por su adhesión a los valores y a la actividad altruista de la asociación, sin esperar recibir a cambio beneficio alguno, como una remuneración.

En caso contrario, por ejemplo cuando el objetivo del miembro del Comité sea que esa actividad se convierta en su fuente de ingresos, la asociación no podrá beneficiarse de la exención fiscal.

Reembolso de gastos (actividad ordinaria)

En ciertos casos, sin embargo, las transferencias de dinero entre la asociación y los miembros del Comité están permitidas.

En primer lugar, y según las circunstancias, los miembros del Comité podrán recibir el reembolso de los gastos47

Para ello, habrá que diferenciar entre miembros del Comité que ejerzan una actividad ordinaria y miembros que ejerzan una actividad extraordinaria48.

Las actividades ordinarias incluyen todas las tareas que entran dentro del ámbito habitual de las funciones de un miembro del Comité (es decir, los aspectos administrativos y la representación de la asociación tanto interna como externamente). 

Posible compensación (actividad extraordinaria)

Cuando la actividad excede el ámbito habitual de estas funciones, debido a una carga de trabajo excesiva o a que requiera competencias específicas más allá de las normalmente necesarias para gestionar una asociación, se habla de actividad extraordinaria

Para hacer esta distinción, las autoridades fiscales se basan principalmente en el pliego de conficiones, el tamaño de la estructura, la dificultad de la tarea o la necesidades de competencias específicas para valorar si la actividad es extraordinaria.

Cuando el miembro del Comité ejerza una actividad ordinaria, solo podrá pedir el reembolso de los gastos reales (véase etapa 1). También se aceptan las primas de asistencia si se hacen por analogía con las normas establecidas por el Reglamento sobre comisiones oficiales49.

En cambio, si el miembro del Comité desempaña una actividad extraordinaria, tendrá derecho a los beneficios antes mencionados (reembolso de los gastos reales, primas de asistencia) así como a una contraprestación adecuada. Esta contraprestación puede igualarse a los precios de mercado. Sin embargo, hay que prestar especial atención a la regularidad de los pagos de contraprestación. De hecho, cuando la actividad extraordinaria es recurrente, es recomendable pasar a un contrato laboral o de mandato.

Casos de contratación (empleo o mandato)

Así, un miembro del Comité puede recibir una remuneración en virtud de un contrato laboral o de un contrato de mandato. Sin embargo, el miembro del Comité que pase a ser trabajador o apoderado tendrá que conformarse con tener únicamente una voz consultiva en el seno del Comité, es decir, que dejará de tener poder de decisión. Además, la asociación deberá asegurarse de que el contrato se celebre en interés de la institución y no de la persona asalariada o del apoderado50. Sin embargo, la contratación de un miembro del Comité sigue siendo difícil de aplicar en la práctica y rara vez es compatible con una solicitud de exención fiscal/estatuto de asociación exenta de impuestos. Por eso, este mecanismo solo debería plantearse en última instancia.

Entre las remuneraciones incompatibles con las normas expuestas se incluyen:

  • las contraprestaciones fijas de los miembros del Comité, siempre que superen el importe de los gastos reales; 
  • los honorarios abonados en función de los sectores de actividad de los miembros para la preparación y participación en las reuniones del Comité; 
  • las compensaciones por servicios especiales sin pruebas del trabajo realizado51.

En el caso de una contraprestación adecuada por actividades extraordinarias o de la contratación de un miembro del Comité, se recomienda encarecidamente a la asociación que envíe el pliego de condiciones y cualquier otra información pertinente a la AFC para garantizar la legalidad del proceso y su compatibilidad con la exención fiscal.

Para demostrar el desinterés de los miembros del Comité, es fundamental que los estatutos de la asociación incluyan una cláusula de este tipo:

El siguiente ejemplo está tomado del modelo de estatutos puesto a disposición por Lyoxa. ¡No dude en descargarlo en este enlace!

Ejemplo de cláusula: 

  1. Los miembros del Comité de la asociación actuarán de forma voluntaria y solo podrán optar a la indemnización de sus gastos reales y de viaje. Las posibles primas de asistencia no podrán ser superiores a los abonados para las comisiones oficiales. En lo que respecta a las tareas que superen el ámbito habitual del cargo, cada miembro podrá recibir una contraprestación adecuada. 
  2. Los trabajadores asalariados de la institución solo podrán formar parte del Comité de la asociación a título consultivo.»

7. Ausencia de fines de asistencia mutua

Un fin de asistencia mutua existe cuando el objetivo de la asociación es la promoción de los intereses de sus socios, ya sean personales, científicos o económicos, como los clubes deportivos y de ajedrez, asociaciones de estudiantes, sociedades musicales, asociaciones recreativas, agrupaciones de personas que comparten el mismo hobby, etc52. Por eso, cuando los estatutos mencionen algún fin como los mencionados más arriba, la asociación quedará automáticamente excluida del campo de aplicación de la exención fiscal por fin de utilidad pública. Razón de más para tener cuidado a la hora de redactar los fines de la asociación. 

Ejemplo de fines de asistencia mutua: 

«Proteger y defender la imagen, los derechos y los intereses de los socios y las socias en el ámbito de sus funciones, frente a terceros y, en particular, frente a todas las autoridades administrativas o judiciales, en el marco de su profesión.»

Ámbitos específicos

La administración ha emitido aclaraciones complementarias sobre ciertos ámbitos en los que pueden actuar las asociaciones. Para obtener más información sobre el ámbito de tu asociación, puedes consultar estos documentos:

CSI Cultura 201053:

  • Festivales de música, eventos al aire libre y similares (p. 4), 
  • Conservación de monumentos / protección del paisaje (p. 4).  

CSI 200854:

  • Escuelas privadas (p. 6);
  • Residencias de ancianos, pensiones y asilos (p. 9);
  • Estructuras extrafamiliares para niños (p. 11);
  • Organización de utilidad pública activa en el extranjero (p. 14);
  • Organizadores de ferias y expositores (p. 31);
  • Instituciones activas en el ámbito de la juventud (p. 34);

¿Cómo se solicita?

Para pedir una exención fiscal por fines de utilidad pública, la asociación debe cumplimentar el formulario disponible en la web del Cantón de Ginebra55. El formulario es claro y fácil de rellenar. 

La filosofía que debe adoptarse al cumplimentar este formulario y en la comunicación con la AFC es la siguiente: transparencia y exactitud de la información. Las respuestas que se den deben ajustarse a la realidad. Si no se tiene seguridad total sobre la certeza de un dato, se deberá mencionar claramente en el formulario o informar a la persona de contacto en la AFC. Cuanto más transparentes sean las respuestas, más rápidamente se tramitará la solicitud.

La AFC utilizará todos los medios a su disposición para comprobar que la asociación cumple las condiciones presentadas (véase «¿Cómo saber si conviene solicitar una exención fiscal?»). En concreto, puede consultar todas las fuentes de libre acceso, como redes sociales , la web, los informes de actividad, los medios de comunicación, etc.

Si la situación de la asociación puede prestarse a confusión, pero cuenta con documentos que pueden demostrar que cumple las condiciones, no dudes adjuntarlas a la solicitud. La asociación que desee beneficiarse de la exención fiscal es quien debe demostrar que cumple las estrictas condiciones establecidas por el legislador. Por eso conviene ser proactivo. 

¿Qué hace la AFC una vez que haya recibido la solicitud?

Al final del proceso, la AFC emitirá una resolución que comunicará en forma de carta postal y que enviará al domicilio social de la asociación. En ella, informará si se le concede a la asociación el derecho a la exención fiscal por fines de utilidad pública y, en caso afirmativo, a partir de qué fecha. Si no se está de acuerdo con la resolución, hay un plazo de 30 días a partir de la recepción de la carta para recurrir. Por eso es importante y necesario revisar el correo con frecuencia para que esa carta no se extravíe y se pase el plazo de recurso en caso de respuesta negativa.

¿Cuánto tiempo dura la exención?

Hay que señalar que, al contrario de lo que lo que se indica en la página 10 de la guía publicada por la AFC, en la actualidad la administración suele conceder las exenciones fiscales por un período limitado, por ejemplo, de cinco años56. Si este es el caso de tu asociación, tendréis que presentar una nueva solicitud de exención al final del período para conseguir una nueva exención. Aconsejamos, incluso, adelantarse y presentar la solicitud con suficiente antelación, es decir, varios meses antes del final del período indicado, para que no haya un período durante el cual la asociación no esté exenta, lo que la obligaría a pagar los impuestos correspondientes (Impuesto Federal Directo e Impuesto Cantonal y Comunal).

¿Se puede retirar la exención?

¡Sí! La AFC se reserva el derecho a retirar la exención fiscal por fines de utilidad pública en cualquier momento. Por eso, la asociación debe cumplir las condiciones de la exención fiscal en todo momento. Por lo tanto, es importante prestar atención para poder notificar a la AFC cualquier cambio que afecte a los requisitos para la exención fiscal por fines de utilidad pública (por ejemplo, cambios sustanciales en los estatutos, remuneración de un miembro del comité, etc.), especialmente si se tiene previsto ejercer algún día una actividad económica que no existía en el momento en que se presentó la solicitud de exención fiscal a la AFC. Siempre deben primar la transparencia y la claridad en las explicaciones.

¿Algo más que necesite saber?

Exención parcial

En teoría, si los fondos de la asociación no pueden destinarse de forma exclusiva e irrevocable a un fin de utilidad pública, entonces la asociación puede estar parcialmente exenta57. En ese caso, se exigen fuertes requisitos contables, en concreto, llevar contabilidades separadas para las dos actividades; las distintas exigencias, tanto para la asociación como para la persona que haga la donación, explican en un documento publicado por la Conferencia Fiscal Suiza58.  El objetivo de estos trámites es garantizar que los fondos que han quedado exentos se utilicen realmente para apoyar el fin de utilidad pública. En la práctica, la AFC rara vez concede exenciones parciales para una asociación. En ese caso, recomienda crear dos asociaciones independientes en lugar de tener que lidiar con la contabilidad exigida.

Exención por fines ideales

Cuando la asociación no pueda acogerse a la exención fiscal por fines de utilidad pública —ya sea exención total o parcial—, puede optar por solicitar la exención por fines ideales. El fin ideal no está claramente definido en la ley59. 

A modo ilustrativo, se consideran fines ideales, la labor que desempeñan las asociaciones políticas, religiosas, científicas, artísticas, de caridad, de entretenimiento u otras que no tengan un fin económico. Lo que hay que tener en cuenta es que la categoría es muy amplia, e incluye a muchas asociaciones. Esta exención permite a las asociaciones que obtengan un beneficio anual por debajo de 20 000 CHF estar exentas del impuesto sobre el beneficio federal y ginebrino60. Si tu asociación cumple esas condiciones, ponte en contacto directamente con la AFC, que te facilitará toda la información necesaria para realizar el trámite.

Conclusión

Las 7 condiciones que hay que cumplir para optar a una exención fiscal por fines de utilidad pública son las siguientes: 

  1. No tener ánimo de lucro;
  2. Destinar de forma irrevocable los fondos a la consecución de su fin de utilidad pública, sin retorno posible a las personas fundadoras o donantes; 
  3. Ejercer una actividad efectiva en Suiza;
  4. Tener un fin de interés general; 
  5. Tener un círculo abierto de beneficiarios;
  6. Respetar los límites de reembolso de los gastos y la remuneración de las personas que sean miembros del Comité, y 
  7. No perseguir de fines de asistencia mutua. 

Cuando presentéis la solicitud, tendréis que demostrar que la asociación cumple todas y cada una de estas condiciones. Si la asociación no cumple explícita y estrictamente todos los criterios exigidos, sino que se encuentra en una zona borrosa, tendréis que utilizar todos los recursos a vuestro alcance para explicar la situación y demostrar que se cumplen todas las condiciones. Se puede aclarar la situación en la memoria de las cuentas o poniéndose en contacto directamente con la administración.

Recuerda que la exención es una excepción al régimen fiscal asociativo habitual. Pocas asociaciones cumplen las exigentes condiciones fijadas por la administración. Aunque las ventajas son atractivas, no recomendamos perder el tiempo intentando reclamar la exención si la asociación claramente no entra dentro del marco establecido. 

Bibliografía

  • Administration fédérale des Contributions, Circulaire N°12 : exonération de l’impôt pour les personnes morales poursuivant des buts de service public ou de pure utilité publique (art. 56, let. g LIFD) ou des buts cultuels (art. 56, let. h LIFD) ; déductibilité des versements bénévoles (art. 33, 1er al., let. i et art. 59, let. c LIFD), juillet 1994, Bern, https://www.ge.ch/document/694/telecharger (dernière consultation : 17.02.25) (noté : circulaire 12) ;
  • Conférence Suisse des Impôts, informations pratiques à l’intention des administrations Cantonales : exonération des institutions poursuivant des buts culturels, août 2010, Delémont, Genève, https://www.ge.ch/document/697/annexe/0 (dernière consultation : 17.02.25) (noté : CSI culture 2010) ;
  • Conférence Suisse des Impôts, informations pratiques à l’intention des administrations Cantonales : exonération fiscale des personnes morales qui poursuivent des buts de service public, d’utilité publique ou des buts cultuels, janvier 2008, https://www.ge.ch/document/698/telecharger (dernière consultation : 17.02.25) (noté : CSI 2008) ;
  • Conférence Suisse des Impôts, informations pratiques à l’intention des administrations Cantonales : Exposé sur l’exonération, plus particulièrement la déductibilité de dons bénévoles et la réserve de modification du but, en relation avec le droit des fondations révisé, août 2010, Aarau, Bern, Zurich, Genève,  https://www.ge.ch/document/699/telecharger (dernière consultation : 18.12.24) (noté : CSI déductibilité 2010) ;
  • Conférence Suisse des Impôts, Règlement-Modèle de règlement des remboursements de frais pour les entreprises et les organisations à but non lucratif, février 2024 https://www.ssk-csi.ch/fileadmin/dokumente/Spesen/Spesenreglement_Nonprofit_2024_FR.pdf (dernière consultation : 17.02.25) (noté : CSI Remboursement de frais) ;
  • AFC, Demandes d’exonération fiscales : procédures et conditions à remplir, juillet 2021, https://www.ge.ch/document/610/telecharger (dernière consultation : 17.02.25). (Noté : Guide AFC) ; 
  • Wynne Julie/H. O. Gilliéron Hubert Orso, L’association, Genève, Zurich (Schultess) 2023 (noté : Wynne/Gilliéron) ;
  • Neri-Castracane Giulia/Andrade Sara, Structuration juridique de la philanthropie, in Jusletter, 14 octobre 2024 ;
  • Message concernant la loi fédérale sur l’exonération des personnes morales poursuivant des buts idéaux, 6 juin 2014, FF 2014 p. 5219 ss ;
  • Noël Yves/Aubry Girardin Florence (édit.), Commentaire romand, Impôt fédéral direct, 2e éd., Bâle (Helbing Lichtenhahn) 2017 (cité : CR LIFD-Auteure) ;
  • OCEN, Directive relative à l’attestation de haute (HPE) et de très haute (THPE) performance énergétique, novembre 2019, Genève (noté : OCEN) ;
  • Projet de loi modifiant la loi sur l’imposition des personnes physiques (LIPP) (D 3 08), PL 12996 (noté : PL12996) ;
  • République et Canton de Genève, Guide fiscal PM 2024 pour les associations et fondations, 2024, Genève, https://www.ge.ch/document/guide-fiscal-pm-2024-associations-fondations (dernière consultation : 17.02.25) (noté : Guide PM 24) ;
  • Ville de Genève, L’essentiel de la présentation des comptes pour les organisations à but non lucratif et les personnes physiques subventionnées, août 2016 (noté : Ville de Genève) ;
  • Oberson Xavier, Droit fiscal suisse, 5e éd., Bâle (Helbing Lichtenhahn) 2021.